Sándwiches de helado de tarta de fresa

Sándwiches helados de fresa
Unas tiernas galletas de limón envuelven helado de vainilla veteado con una salsa concentrada de fresas frescas, con migas crujientes de fresa en los bordes.
Estos sándwiches convierten la tarta de fresa en un postre helado fácil de servir. Las fresas se cuecen hasta espesar en vez de añadirse crudas, lo que concentra su sabor y elimina el agua que podría formar cristales en el helado.
Las galletas quedan a medio camino entre una galleta de azúcar y una masa sablé tierna. La ralladura de limón y la vainilla aportan frescor, mientras que un poco de maicena ayuda a que sigan siendo suaves al morderlas congeladas.
Para conseguir capas limpias, extiende el helado en una sola plancha y córtalo con el mismo cortador que uses para las galletas. Enfriar bien cada preparación mantiene visible el veteado de fresa y evita que el relleno se desborde.
Las fresas liofilizadas de los bordes aportan aroma inmediato y un contraste crujiente. Los sándwiches montados necesitan al menos cuatro horas para quedar firmes, por lo que resultan muy prácticos para una fiesta de verano.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Pon las fresas frescas, 38 g de azúcar y el zumo de limón en un cazo pequeño. Cuece a fuego medio de 12 a 15 minutos, removiendo a menudo y aplastando la fruta, hasta obtener una salsa brillante y tan espesa que deje un surco al pasar la cuchara. Pásala a un recipiente bajo y deja enfriar por completo.
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2
Forra un molde de 23 × 33 cm con papel vegetal, dejando que sobresalga por dos lados. Extiende la mitad del helado, reparte pequeñas cucharadas de la mezcla fría de fresa, añade el resto del helado y pasa un cuchillo solo unas veces para vetear. Congela hasta que esté sólido, al menos 3 horas.
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3
Mezcla la harina, la maicena, la levadura y la sal en un bol mediano. En otro bol grande, bate la mantequilla ablandada con 150 g de azúcar hasta que esté pálida y esponjosa, unos 3 minutos.
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4
Incorpora a la mantequilla el huevo, la vainilla y la ralladura de limón hasta alisar. Añade los ingredientes secos y mezcla a velocidad baja solo hasta obtener una masa blanda. Divídela en 16 porciones iguales y forma bolas.
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5
Calienta el horno a 175 °C y forra dos bandejas con papel vegetal. Aplana cada bola hasta formar un disco de 7,5 cm de diámetro y unos 8 mm de grosor, dejando 5 cm entre ellos. Refrigera las bandejas durante 15 minutos mientras se calienta el horno.
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6
Hornea las galletas de 12 a 15 minutos, intercambiando la posición de las bandejas a mitad de cocción, hasta que los bordes estén firmes y apenas dorados y los centros sigan pálidos. Déjalas 5 minutos en las bandejas y después enfríalas por completo sobre una rejilla.
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7
Tritura las fresas liofilizadas con las galletas de mantequilla hasta obtener migas gruesas y extiéndelas en un plato llano. Empareja las galletas frías por tamaño y coloca la mitad con la base hacia arriba.
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8
Saca la plancha de helado del molde. Trabajando con rapidez, corta ocho discos de 7,5 cm, coloca cada uno sobre una galleta invertida y tapa con su pareja. Presiona suavemente hasta que el helado llegue al borde.
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9
Pasa los bordes de helado por las migas de fresa y galleta. Envuelve cada sándwich bien ajustado y congela hasta que esté firme, al menos 4 horas, antes de servir.
Ingredientes
- Fresas frescas, sin tallo y picadas finas:225 g
- Azúcar blanco para el veteado de fresa:38 g
- Zumo de limón fresco:10 ml
- Helado de vainilla, ligeramente ablandado:1.4 l
- Harina de trigo común:250 g
- Maicena:16 g
- Levadura química:4 g
- Sal fina:3 g
- Mantequilla sin sal, ablandada:170 g
- Azúcar blanco para las galletas:150 g
- Huevo grande:1
- Extracto puro de vainilla:8 ml
- Ralladura fina de limón:6 g
- Fresas liofilizadas:30 g
- Galletas de mantequilla:6 unidades
Consejos
- La mezcla de fresa debe estar completamente fría y espesa antes de tocar el helado; si está tibia o acuosa formará vetas heladas.
- Si la plancha de helado se ablanda al cortarla, vuelve a congelarla 15 minutos antes de montar el resto.
- Conserva los sándwiches envueltos en el congelador hasta 1 semana y déjalos de 3 a 5 minutos a temperatura ambiente antes de comer.
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