Sopa cremosa de tomate asado y albahaca con picatostes

Sopa de tomate
Sopa aterciopelada de tomate asado, realzada con albahaca y picatostes de ajo crujientes.
Esta es la sopa que preparo cuando necesito algo reconfortante pero con carácter: tomates maduros asados hasta que quedan dulces y ligeramente caramelizados, cocinados con cebolla, zanahoria y ajo, y luego triturados hasta obtener una textura sedosa con un toque de nata y albahaca fresca. El asado aporta una profundidad que ninguna sopa de bote consigue, y los picatostes de ajo hechos en casa le dan el crujiente perfecto.
Es lo bastante sencilla para una noche entre semana y lo bastante elegante para invitados; sírvela con pan rústico y una ensalada verde. Me encanta hacer una olla grande, porque las sobras saben aún mejor al día siguiente cuando los sabores se han asentado.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
-
1
Precalienta el horno a 220 °C. Parte los tomates por la mitad y mézclalos con 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva, una pizca de sal y pimienta; extiéndelos con la parte cortada hacia arriba en una bandeja de horno con borde. Asa 25–30 minutos hasta que los bordes estén caramelizados.
-
2
Mientras se asan los tomates, calienta la cucharada restante (15 ml) de aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla picada y la zanahoria y cocina hasta que estén tiernas, unos 6–8 minutos. Incorpora el ajo machacado y la pasta de tomate y cocina 1–2 minutos hasta que desprendan aroma.
-
3
Añade los tomates asados a la olla (incluye los jugos de la bandeja), vierte el caldo de verduras, el vinagre balsámico y el azúcar si lo usas, y lleva a fuego lento. Cocina 10 minutos para que los sabores se integren.
-
4
Retira la olla del fuego y añade las hojas de albahaca fresca. Tritura con una batidora de mano hasta obtener una textura homogénea (o pasa con cuidado por la batidora en tandas hasta que quede sedosa).
-
5
Incorpora la nata, ajusta de sal y pimienta al gusto y calienta suavemente —no hiervas una vez añadida la nata—. Si te gusta el punto picante, agrega las hojuelas de chile rojo.
-
6
Prepara los picatostes: corta el pan en trozos del tamaño de un bocado, derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio, añade el pan y saltea hasta que esté dorado y crujiente. Sazona con una pizca de sal y, si quieres, ajo rallado o ajo en polvo.
-
7
Sirve la sopa en cuencos, añade un hilo de nata si te apetece, reparte los picatostes de ajo por encima y termina con parmesano rallado y una hoja pequeña de albahaca. Sirve caliente.
Ingredientes
- Tomates Roma (o tomates maduros):1360 g
- Aceite de oliva:30 ml
- Cebolla amarilla, picada:1 pieza
- Zanahorias, peladas y picadas:2 piezas
- Dientes de ajo, machacados:4 dientes
- Pasta de tomate:2 cucharadas
- Caldo de verduras:1000 ml
- Hojas de albahaca fresca, compactas:15 g
- Nata para cocinar (heavy cream):125 ml
- Sal:1 1/2 cucharaditas
- Pimienta negra, molida:1/2 cucharadita
- Azúcar (opcional):1 cucharadita
- Vinagre balsámico:15 ml
- Rebanadas de pan rústico (para picatostes):4 rebanadas
- Mantequilla (para los picatostes):30 g
- Parmesano rallado (opcional):25 g
- Hojuelas de chile rojo (opcional):1/4 cucharadita
Consejos
- Asa los tomates hasta que tengan algunos bordes chamuscados: esa caramelización da al plato su sabor profundo y dulce.
- Usa una batidora de mano para triturar directamente en la olla y ahorrar platos y tiempo.
- Si la sopa resulta demasiado ácida, añade una pizca extra de azúcar o un chorrito más de nata para equilibrarla.
- Puedes preparar los picatostes con antelación y guardarlos en un recipiente hermético; se mantienen crujientes uno o dos días.