Taramasalata clásica griega con limón y aceite virgen extra

Publicado: 13 de marzo de 2026
Kathryn HendersonKathryn Henderson
Etiquetas: Griega, Aperitivo, Mariscos, Dip, Meze

Dip Taramasalata

Salsa griega sedosa de huevas curadas, limón y aceite de oliva, perfecta con pita o verduras.

Tiempo de preparación:15 minTiempo total:15 minPorciones:6Dificultad:Fácil

Información nutricional (por porción)

Calorías:140 kcal
Proteínas:5 g
Carbohidratos:3 g
Grasas:12 g

La taramasalata es un meze griego muy apreciado: una salsa lujosamente suave hecha con huevas curadas, aceite de oliva, limón y un poco de pan para darle cuerpo. Es luminosa, salina y sedosa, y trae los sabores del Egeo a tu mesa en apenas unos minutos. Me encanta servirla con pita caliente, verduras crujientes o como parte de un plato de meze con aceitunas y mariscos a la parrilla.

Esta versión mantiene las cosas sencillas y auténticas: remoja el pan, tritura con la tarama y el limón, y luego incorpora el aceite de oliva muy despacio para lograr una emulsión brillante. Ajusta la sal y el limón al final, refrigera un rato y tendrás una salsa espectacular que sorprendentemente es fácil de hacer en casa.

Ingredientes

  • Tarama (huevas curadas de bacalao):113 g
  • Pan de molde blanco, sin corteza:2 rebanadas
  • Agua tibia (o leche):60 ml
  • Aceite de oliva virgen extra:120 ml
  • Zumo de limón fresco:30 ml
  • Cebolla amarilla pequeña, rallada finamente:1/2 pieza
  • Pimienta negra molida:1/4 cdta.
  • Sal kosher:1/8 cdta.
  • Eneldo fresco, picado (opcional):1 cda.
  • Pimentón ahumado (para servir):1 cdta.

Instrucciones

  1. Desmenuza el pan en trozos y ponlo en un bol pequeño. Vierte el agua tibia (o la leche) sobre el pan y deja que repose 5 minutos; exprime el exceso de líquido hasta que el pan esté húmedo pero no empapado.

    Pan blanco troceado en remojo en un cuenco pequeno
  2. En un procesador de alimentos, combina la tarama, el pan escurrido, la cebolla rallada, el zumo de limón, la pimienta negra y una pizca de sal kosher. Tritura a pulsos hasta obtener una mezcla homogénea y suave.

    Mezcla de tarama triturada en un procesador
  3. Con el procesador en marcha a baja velocidad, vierte el aceite de oliva en un hilo muy fino y constante. Continúa hasta que la mezcla adquiera un brillo y emulsione, raspando los lados según haga falta. Puede que no necesites los 120 ml completos o que prefieras un poco más para una textura más suelta.

    Aceite de oliva vertido sobre taramasalata brillante
  4. Prueba y ajusta: añade más limón para acentuar la frescura, una pizca pequeña más de sal si hace falta (recuerda que la tarama puede ser salada) y más pimienta al gusto. Incorpora el eneldo picado si lo usas.

    Eneldo picado mezclado con taramasalata cremosa
  5. Pasa la mezcla a un cuenco, alisa la superficie, rocía con un poco de aceite y espolvorea pimentón ahumado. Refrigera al menos 15 minutos para que los sabores se asienten y sirve con pita caliente, verduras crudas (crudités) o pan rústico.

    Taramasalata terminada con aceite de oliva y pita

Consejos

  • Si la tarama está muy salada, enjuágala brevemente bajo agua fría y sécala con papel antes de usarla.
  • Añade el aceite muy despacio para formar una emulsión estable; si se separa, enfría y bate con una cucharadita de agua fría para recuperarla.
  • Ralla la cebolla muy fina y exprime el exceso de jugo para evitar un sabor fuerte a crudo.
  • Prepáralo con unas horas de antelación: los sabores se profundizan tras reposar en la nevera.