Tarta cuchara italiana con tomates heirloom y mozzarella

Publicado: 8 de abril de 2026
Danielle HughesDanielle Hughes
Etiquetas: Tarta, Italiano, Vegetariano, Aperitivo, Fiesta

Tarta italiana

Tarta rústica italiana con capas de tomate, albahaca y mozzarella fundente, perfecta para compartir.

Tiempo de preparación:25 minTiempo de cocción:45 minTiempo total:70 minPorciones:12Dificultad:Medio

Información nutricional (por porción)

Calorías:280 kcal
Proteínas:11 g
Carbohidratos:20 g
Grasas:18 g

Esta tarta cuchara italiana es una de esas recetas alegres que preparo cuando quiero algo a la vez casero y elegante. Imagínate capas de ricotta cremosa, mozzarella fundente y tomates heirloom dulces envueltas en una masa mantequillosa; cada cucharada se ilumina con albahaca y un toque de balsámico, perfecta para picar con amigos.

Es una receta indulgente y queda preciosa en la mesa. La monté en un molde hondo o desmoldable para poder servirla en 12 pequeñas porciones tipo cuchara —ideal para reuniones, bandejas de antipasti o una cena ligera de verano—; te encantará cómo los sabores armonizan con muy poco esfuerzo.

Ingredientes

  • Harina de trigo (todo uso):240 g
  • Mantequilla sin sal, muy fría en cubos:113 g
  • Agua muy fría (con hielo):45 ml
  • Sal (para la masa):5 g
  • Ricotta entera:360 g
  • Mozzarella rallada:225 g
  • Parmesano rallado:50 g
  • Huevos:2 pieza
  • Tomates heirloom, en rodajas:450 g
  • Tomates cherry, partidos por la mitad:150 g
  • Albahaca fresca, picada:12 g
  • Dientes de ajo, picados:2 pieza
  • Aceite de oliva:30 ml
  • Glaseado de balsámico (opcional):30 ml
  • Sal (añadir al gusto):2.5 g
  • Pimienta negra molida:0.5 g

Instrucciones

  1. Masa: en un procesador, pulsa la harina (240 g) con 5 g de sal hasta mezclar. Añade la mantequilla fría (113 g) en cubos y pulsa hasta que la mezcla tenga textura de migas gordas. Agrega el agua muy fría (45 ml) cucharada a cucharada hasta que la masa empiece a unirse. Forma un disco, envuelve en film y refrigera 20 minutos.

    Harina y mantequilla fria mezclandose para la masa de la tarta
  2. Precalienta el horno a 200 °C. Sobre una superficie enharinada, extiende la masa fría formando un círculo de unos 30 cm y forra un molde de tarta hondo de 25 cm (o un molde desmontable de 23–25 cm), recorta el exceso y vuelve a refrigerar mientras preparas el relleno.

    Masa estirada colocada en un molde acanalado para tarta
  3. Relleno: en un bol mezcla la ricotta (360 g) con 1 huevo, el parmesano rallado (50 g), el ajo picado, una pizca de sal y la pimienta. Remueve hasta obtener una crema homogénea. Incorpora aproximadamente la mitad de la mozzarella rallada y la albahaca picada, con movimientos suaves.

    Relleno cremoso de queso batido con huevo y aceite de oliva
  4. Montaje: extiende la mezcla de ricotta sobre la masa fría de forma uniforme. Coloca las rodajas de tomates heirloom (450 g) y los tomates cherry partidos (150 g) en una sola capa, hundiéndolos ligeramente en la ricotta. Espolvorea el resto de la mozzarella por encima y pinta la corteza expuesta con un poco de aceite de oliva.

    Tarta sin hornear con tomates, mozzarella y relleno de ricotta
  5. Hornea a 200 °C durante 30–40 minutos, hasta que la corteza esté dorada y el queso burbujee. Si los bordes se doran demasiado rápido, cúbrelos con papel de aluminio para que no se quemen.

    Tarta horneada de tomates heirloom y mozzarella con corteza dorada
  6. Acabado y servicio: deja templar 10 minutos, pasa un cuchillo por el borde y desmolda. Bate el huevo restante con un poco de agua y, si quieres brillo, pinta la corteza expuesta. Antes de servir rocía con el glaseado de balsámico y un hilo de aceite de oliva virgen, esparce albahaca fresca y sirve en 12 porciones pequeñas para tomar con cuchara.

    Tarta terminada de tomate y mozzarella servida con albahaca y glaseado balsamico

Consejos

  • Mantén la mantequilla y el agua muy frías para conseguir una masa más hojaldrada; trabaja la masa lo justo.
  • Usa tomates maduros pero firmes para que las rodajas mantengan su forma al montar la tarta.
  • Si no tienes un molde de tarta hondo, un molde desmontable de 23–25 cm o una fuente de horno baja funcionarán; ajusta el tiempo de horneado si es necesario.
  • Puedes montar la tarta con antelación y refrigerarla hasta 6 horas antes de hornear; añade la albahaca fresca y el glaseado justo antes de servir.