Pasta con ricotta, limón y guisantes

Pasta con ricotta y limón
Pasta cremosa con ricotta, ralladura de limón, guisantes tiernos, parmesano y un poco de agua de cocción.
La pasta con ricotta y limón es una cena rápida que depende más de unos pocos detalles bien hechos que de una lista larga de ingredientes. La ricotta da cremosidad sin nata, mientras que la ralladura y el jugo de limón mantienen el plato fresco y equilibrado.
La salsa se mezcla fuera del fuego con agua de cocción, parmesano, ajo y aceite de oliva. Esa agua con almidón es clave: afloja la ricotta hasta convertirla en una crema brillante que se pega a la pasta.
Los guisantes aportan dulzor, color y una textura agradable en cada bocado. Los congelados funcionan muy bien y son prácticos, aunque los frescos quedan estupendos cuando están en temporada.
Una pasta corta como fusilli, rigatoni o penne atrapa muy bien la salsa, aunque también puedes usar espaguetis o linguine. Sírvela enseguida con más parmesano, pimienta negra y unas hojas de albahaca.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
-
1
Lleva a ebullición una olla grande con agua. Añade la sal y cuece la pasta hasta que esté al dente según las instrucciones del paquete.
-
2
Añade los guisantes congelados a la olla durante los últimos 2 minutos de cocción para que queden tiernos y de color verde vivo.
-
3
Mientras se cuece la pasta, mezcla en un bol grande resistente al calor la ricotta, el parmesano, el aceite de oliva, la ralladura y el jugo de limón, el ajo rallado, la pimienta negra y los copos de chile.
-
4
Antes de escurrir, reserva 250 ml de agua de cocción. Escurre la pasta con los guisantes y pásalos enseguida al bol con la mezcla de ricotta.
-
5
Mezcla con energía, añadiendo el agua reservada poco a poco, hasta que la ricotta se afloje y forme una salsa cremosa que cubra la pasta.
-
6
Prueba y ajusta con más limón, sal o pimienta negra si hace falta. Si la salsa se espesa demasiado, añade otro chorrito de agua de cocción.
-
7
Incorpora casi toda la albahaca y reparte la pasta en boles calientes.
-
8
Termina con la albahaca restante, más parmesano y un hilo ligero de aceite de oliva antes de servir.
Ingredientes
- Pasta corta, como fusilli, rigatoni o penne:340 g
- Sal gruesa:15 g
- Guisantes congelados:225 g
- Ricotta entera:250 g
- Queso parmesano finamente rallado:75 g
- Aceite de oliva virgen extra:30 ml
- Ralladura de limón:1 cucharada
- Jugo de limón fresco:45 ml
- Diente de ajo finamente rallado:1 unidad
- Pimienta negra:1/2 cucharadita
- Copos de chile rojo:1/4 cucharadita
- Hojas de albahaca fresca troceadas:10 g
Consejos
- Usa ricotta entera para una salsa más suave; la ricotta baja en grasa puede quedar más granulosa.
- No enjuagues la pasta después de escurrirla, porque el almidón ayuda a que la salsa se adhiera.
- Si la ricotta está muy espesa, bátela primero con 2 cucharadas de agua de cocción.
- Las sobras se recalientan mejor en una sartén a fuego bajo con un poco de agua para soltar la salsa.