Baursaks ricos en proteínas: buñuelos de yogur y garbanzo

Aigul Karimova
Aigul Karimova
Publicado: 28 de febrero de 2026
Etiquetas: alto en proteínas, desayuno, Aperitivo, Frito, Kazajo, Asia Central

Baursaks proteicos

Baursaks crujientes y esponjosos, enriquecidos con harina de garbanzo, yogur y suero.

Tiempo de preparación:20 minTiempo de cocción:15 minTiempo total:35 minPorciones:8Dificultad:Fácil

Los baursaks son un clásico de Asia Central: masa frita crujiente por fuera y aireada por dentro. De niño los veía inflarse en el aceite y eran puro consuelo; aquí les doy un giro moderno y alto en proteínas usando harina de garbanzo, yogur griego, requesón y un toque de proteína de suero para mantener ese bocado esponjoso pero con más sustancia.

Son sorprendentemente fáciles de preparar en casa: se mezcla una masa apenas pegajosa, se deja reposar un rato, se pinchan trocitos y se fríen hasta dorar. Sírvelos calientes con miel, mermelada o espolvoreados con azúcar glas; funcionan como snack contundente, desayuno o picoteo proteico para invitados.

Información nutricional (por porción)

Calorías:320 kcal
Proteínas:16 g
Carbohidratos:34 g
Grasas:14 g

Instrucciones

  1. 1
    Levadura espumosa activandose en leche tibia con miel.

    Calienta la leche hasta unos 43 °C; añade la miel y la levadura seca activa, remueve y deja reposar 5 minutos hasta que la mezcla esté espumosa.

  2. 2
    Harina, harina de garbanzo y proteina de suero batidas en un cuenco.

    En un bol grande mezcla con varilla la harina de trigo, la harina de garbanzo, el polvo de proteína de suero y la sal.

  3. 3
    Yogur, requeson y huevos mezclados hasta quedar suaves.

    En otro bol bate el yogur griego, el requesón bien escurrido, los huevos y la vainilla hasta obtener una mezcla homogénea. Incorpora la mezcla de leche y levadura.

  4. 4
    Masa suave y ligeramente pegajosa de baursak formandose en un cuenco.

    Vierte los líquidos sobre los ingredientes secos y mezcla hasta formar una masa ligeramente pegajosa y cohesionada. Añade 1 cucharada de harina o un chorrito de agua solo si es necesario: la masa debe quedar blanda pero no pegajosa.

  5. 5
    Masa de baursak reposando bajo un pano limpio.

    Cubre el bol con un paño limpio y deja reposar 20 minutos a temperatura ambiente para que la masa se relaje y la levadura actúe (puede subir un poco).

  6. 6
    Aceite calentandose en una olla pesada con termometro.

    Calienta el aceite en una olla gruesa hasta unos 177 °C y prepara una bandeja con papel absorbente para escurrir.

  7. 7
    Pequenas bolas de masa de baursak formadas sobre harina.

    Separa porciones del tamaño de una nuez (aprox. 1 cucharada, 15 ml) y, con los dedos húmedos o enharinados, forma pequeñas bolas o discos. Fríe en tandas pequeñas para que la temperatura del aceite no baje.

  8. 8
    Baursaks dorados friéndose en aceite burbujeante.

    Fríe cada tanda 2–3 minutos, dándoles la vuelta una vez, hasta que estén doradas y bien infladas. Saca con una espumadera y deja escurrir sobre el papel absorbente.

  9. 9
    Baursaks tibios con azucar glas y miel.

    Sirve calientes espolvoreados con azúcar glas o rociados con miel. Disfruta enseguida para aprovechar su textura óptima.

Ingredientes

  • Harina de trigo (todo uso):188 g
  • Harina de garbanzo (besan):120 g
  • Polvo de proteína de suero sin sabor:90 g
  • Yogur griego natural:240 g
  • Requesón (cottage cheese), bien escurrido:180 g
  • Huevos grandes:2 piezas
  • Leche tibia (≈43 °C):180 ml
  • Levadura seca activa:2 cucharaditas
  • Miel:15 ml
  • Sal:1 cucharadita
  • Extracto de vainilla (opcional):1 cucharadita
  • Aceite vegetal (para freír):960 ml
  • Azúcar glas o miel extra (para servir):2 cucharadas

Consejos

  • Si no tienes polvo de suero, sustitúyelo por 60 g extra de harina de garbanzo y aumenta el yogur griego en 60 g; la textura cambiará ligeramente.
  • Mantén el aceite entre 171–182 °C para que los baursaks se inflen y no absorban exceso de aceite: si está más frío absorben grasa, si está muy caliente se doran por fuera sin cocinarse por dentro.
  • Fríe rápido y en tandas pequeñas sin amontonar; piezas pequeñas y uniformes aseguran una cocción pareja y un buen inflado.