Crème brûlée de limón y arándanos

Crème brûlée de limón y arándanos
Una sedosa crema de limón y vainilla cubre una capa concentrada de arándanos y se remata con una fina costra de caramelo crujiente. Los moldes individuales convierten este postre veraniego en un final elegante.
Esta versión conserva el contraste esencial de la crème brûlée: una crema fría y delicada bajo una capa de caramelo quebradiza, con un toque medido de fruta de verano. Los arándanos se reducen hasta quedar espesos para aportar sabor sin aguar la crema.
La ralladura de limón perfuma la nata caliente y la vainilla suaviza las notas cítricas. Colar la mezcla elimina la ralladura y cualquier resto de huevo cuajado para obtener una crema lisa que se cocina suavemente al baño maría.
Los moldes bajos y anchos favorecen una cocción uniforme y dejan una superficie generosa para el caramelo. Sácalos del horno cuando el centro aún tiemble; el calor residual terminará de cuajarlos sin endurecer la textura.
Enfría bien las cremas y seca cualquier condensación antes de añadir el azúcar. Una superficie seca y nivelada permite formar una capa fina que se carameliza rápidamente y se rompe limpiamente con la cuchara.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Pon los arándanos, 25 g de azúcar y el zumo de limón en un cazo. Cocina a fuego medio de 8 a 10 minutos, removiendo y aplastando parte de la fruta, hasta obtener una compota espesa sin líquido acuoso.
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2
Reparte la compota entre seis moldes de 180 ml y extiéndela en capas finas y uniformes. Coloca los moldes en una fuente honda y deja enfriar la fruta mientras preparas la crema.
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3
Calienta el horno a 165 °C. Calienta la nata con la ralladura de limón y la pasta de vainilla a fuego medio-bajo hasta que salga vapor y aparezcan pequeñas burbujas en el borde. Retira del fuego y deja reposar 5 minutos.
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4
Bate las yemas con 70 g de azúcar y la sal solo hasta que estén lisas, sin incorporar demasiado aire. Añade lentamente la nata templada y cuela la mezcla por un colador fino a una jarra.
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5
Reparte la crema entre los moldes. Vierte agua caliente en la fuente hasta llegar a media altura de los moldes, con cuidado de no salpicar la crema.
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6
Hornea de 35 a 40 minutos, hasta que los bordes estén cuajados pero el centro tiemble suavemente. Pasa los moldes a una rejilla, deja enfriar 30 minutos, tapa y refrigera al menos 4 horas o toda la noche.
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7
Justo antes de servir, destapa los moldes y seca la humedad superficial con papel de cocina. Reparte los 75 g de azúcar en una capa fina y uniforme.
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8
Carameliza cada superficie con un soplete de cocina, moviendo continuamente la llama hasta que el azúcar se funda y tome un color ámbar oscuro. Espera 2 minutos para que la costra se endurezca y sirve enseguida.
Ingredientes
- Arándanos frescos:150 g
- Azúcar para la capa de arándanos:25 g
- Zumo de limón fresco:15 ml
- Nata para montar:480 ml
- Ralladura fina de limón:10 ml
- Pasta de vainilla:8 ml
- Yemas de huevo grandes:6
- Azúcar para la crema:70 g
- Sal marina fina:1 g
- Azúcar para la costra de caramelo:75 g
Consejos
- Usa moldes bajos del mismo tamaño para que las seis cremas se cocinen al mismo ritmo.
- La capa de arándanos debe estar espesa y fría antes de añadir la crema; el exceso de líquido puede ablandar el postre.
- Para lograr una costra muy crujiente, carameliza el azúcar solo después de secar bien la superficie fría.