Galletas italianas de verano con durazno

Galletas de durazno
Galletas italianas suaves con forma de durazno, rellenas de mermelada y mascarpone, pinceladas con almíbar de durazno y cubiertas con azúcar.
Las galletas italianas de verano con durazno, inspiradas en las pesche dolci, son pequeños bocados unidos de dos en dos y teñidos para parecer duraznos maduros. La masa queda tierna y abizcochada, ideal para absorber un toque de almíbar y sostener un relleno cremoso de fruta.
Esta versión mantiene un sabor fresco con mermelada de durazno, mascarpone, ralladura de limón y vainilla. Un poco de licor de durazno aporta aroma de pastelería, aunque el néctar de durazno funciona muy bien si prefieres prepararlas sin alcohol.
Darles forma requiere paciencia, pero el método es claro: se hornean galletas pequeñas y abombadas, se ahueca la base, se rellenan y se unen antes de pincelarlas con almíbar de colores y pasarlas por azúcar. Tras enfriarse, quedan delicadas y muy vistosas.
Sírvelas después de una comida italiana, llévalas a una fiesta de verano o prepáralas con un día de antelación para una mesa dulce. Una hojita de menta junto a cada galleta es opcional, pero ayuda a completar el aspecto de durazno.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Calienta el horno a 180 °C y cubre dos bandejas con papel de horno.
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2
Mezcla la harina, el polvo de hornear y la sal en un bol mediano.
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3
Bate la mantequilla con 150 g de azúcar hasta que esté pálida y esponjosa; añade los huevos de uno en uno, luego la leche, la vainilla y la ralladura de limón.
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4
Incorpora los ingredientes secos solo hasta formar una masa suave; si está pegajosa, refrigérala 10 minutos antes de formar las galletas.
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5
Toma porciones de una cucharada, forma bolitas lisas y colócalas separadas en las bandejas.
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6
Hornea de 13 a 15 minutos, hasta que la base esté apenas dorada y la superficie recupere su forma al tocarla; deja enfriar sobre una rejilla.
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7
Con una cucharita o cuchillo pequeño, ahueca la parte plana de cada galleta y reserva las migas en un bol.
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8
Mezcla la mermelada, el mascarpone, el azúcar glas y 2 cucharadas de migas hasta obtener un relleno espeso; rellena cada hueco y une las galletas de dos en dos.
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9
Divide el néctar en dos cuencos; añade el licor y el colorante rojo a uno, y el colorante amarillo al otro.
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10
Pincela un lado de cada galleta doble con almíbar rojo y el otro con amarillo, pásalas por azúcar, añade menta si quieres y enfría al menos 30 minutos antes de servir.
Ingredientes
- Harina de trigo común:375 g
- Polvo de hornear:10 g
- Sal marina fina:3 g
- Mantequilla sin sal, blanda:115 g
- Azúcar granulada:150 g
- Huevos grandes:2
- Leche entera:80 ml
- Extracto de vainilla:10 ml
- Ralladura de limón:1 cucharadita
- Mermelada de durazno:160 g
- Queso mascarpone:120 g
- Azúcar glas:15 g
- Néctar de durazno:120 ml
- Licor de durazno o más néctar de durazno:30 ml
- Colorante alimentario líquido rojo:4 gotas
- Colorante alimentario líquido amarillo:6 gotas
- Azúcar granulada para rebozar:100 g
- Hojas pequeñas de menta para servir:18
Consejos
- Para una forma más pareja, procura que todas las bolitas tengan el mismo tamaño y no las aplastes antes de hornear.
- Usa solo el almíbar necesario para teñirlas; si se empapan demasiado, pueden perder firmeza.
- Las galletas rellenas mejoran con un reposo breve en frío y se conservan tapadas en la nevera hasta 2 días.