Kolache checos con relleno de albaricoque

Hannah Baker
Hannah Baker
Publicado: 22 de julio de 2026
Etiquetas: Postre, Brunch, Repostería, Checo, Pan Dulce, masa fermentada, kolache, albaricoque

Kolache de albaricoque

Tiernos bollos checos de masa fermentada con confitura de albaricoque y migas dulces de mantequilla.

Tiempo de preparación:35 minTiempo de cocción:20 minTiempo total:55 minPorciones:16Dificultad:Medio

Los kolache checos son bollos redondos y suaves de masa fermentada, con un hueco poco profundo que sostiene una cucharada de relleno de fruta. En esta versión, la confitura de albaricoque aporta un centro brillante y ligeramente ácido que equilibra la masa enriquecida y la cobertura de migas.

La masa lleva leche, mantequilla, huevo y un poco de azúcar, por eso queda tierna en lugar de crujiente. Un primer levado suave le da estructura, y las piezas formadas reposan de nuevo antes de presionar el centro y rellenarlas.

Las migas dulces son sencillas pero esenciales: harina, azúcar, mantequilla y una pizca de sal mezcladas con los dedos hasta obtener una textura arenosa. En el horno se doran en pequeños trozos alrededor del albaricoque y dan a cada kolache un acabado de pastelería.

Sirve los kolache ligeramente tibios o a temperatura ambiente, con café o té. Están mejores el mismo día, aunque unos minutos en horno bajo refrescan la masa sin secar el relleno de fruta.

Información nutricional (por porción)

Calorías:235 kcal
Proteínas:5 g
Carbohidratos:39 g
Grasas:7 g

Instrucciones

  1. 1
    Mezcla de levadura espumosa en un bol

    Templa la leche hasta que esté apenas tibia y mézclala con la levadura y 1 cucharada del azúcar en un bol grande. Deja reposar de 5 a 10 minutos, hasta que haga espuma.

  2. 2
    Masa irregular de kolache en un bol

    Incorpora el azúcar restante, la mantequilla derretida, el huevo y la sal. Añade la harina y mezcla hasta formar una masa irregular.

  3. 3
    Masa lisa amasada sobre una superficie enharinada

    Amasa sobre una superficie ligeramente enharinada durante 6 a 8 minutos, hasta que la masa quede lisa, blanda y apenas pegajosa. Añade solo la harina extra necesaria para que no se pegue demasiado.

  4. 4
    Masa de kolache levada en un bol

    Pasa la masa a un bol ligeramente untado con mantequilla, tapa y deja levar en un lugar cálido de 60 a 75 minutos, hasta que casi duplique su tamaño.

  5. 5
    Bolas de masa formadas sobre una bandeja con papel

    Forra dos bandejas con papel de horno. Divide la masa en 16 piezas, forma bolas y colócalas separadas unos 5 cm. Tapa y deja levar de 25 a 30 minutos, hasta que estén esponjosas.

  6. 6
    Migas de mantequilla en un bol

    Calienta el horno a 190 °C. Mezcla la harina, el azúcar, la mantequilla fría y la pizca de sal de las migas con las yemas de los dedos hasta obtener migas pequeñas y mantecosas.

  7. 7
    Kolache sin hornear rellenos de confitura de albaricoque

    Presiona un hueco profundo en el centro de cada bola con el pulgar o la base de un vaso pequeño, dejando un borde elevado. Pon unas 2 cucharaditas de confitura de albaricoque en cada centro.

  8. 8
    Kolache de albaricoque con migas antes de hornear

    Espolvorea las migas sobre los pasteles, dejando la mayor parte alrededor del relleno. Hornea de 16 a 20 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados y la base firme.

  9. 9
    Kolache de albaricoque horneados enfriándose sobre una rejilla

    Deja enfriar los kolache 5 minutos en las bandejas y pásalos a una rejilla. Sírvelos tibios o a temperatura ambiente.

Ingredientes

  • Leche entera:180 ml
  • Levadura seca activa:7 g
  • Azúcar granulado:65 g
  • Mantequilla sin sal, derretida y enfriada:55 g
  • Huevo grande:1
  • Sal fina:5 g
  • Harina de trigo común:375 g
  • Confitura de albaricoque:240 g
  • Harina de trigo común para las migas:40 g
  • Azúcar granulado para las migas:40 g
  • Mantequilla sin sal fría para las migas, en dados:30 g
  • Sal fina para las migas:1 pizca

Consejos

  • Si la confitura está muy espesa, mézclala con 1 cucharadita de agua tibia para que sea más fácil repartirla.
  • La leche debe estar tibia, no caliente; demasiado calor puede debilitar la levadura y retrasar el levado.
  • Para formar huecos más limpios, enharina ligeramente el vaso o el pulgar antes de presionar cada pieza.