Sopa suave de pollo y jengibre para el estómago ligera

Pollo con jengibre
Sopa ligera, hidratante y con jengibre para calmar el estómago y reconfortar.
Esta es la sopa que preparo cuando mi estómago necesita un poco de cariño: ligera, tibia y fácil de digerir. El jengibre suave y el arroz blanco calman la inflamación, la pechuga de pollo aporta proteína sin pesar, y un chorrito de limón le da un toque brillante y reconfortante.
Se hace rápido, es tolerante con las variantes y perfecta para cocinar en lote —ideal cuando quieres algo sencillo que transmite cuidado. Me gusta servirla con más perejil y limón para que cada persona ajuste el punto, y si hace falta puedes colarla para obtener una versión aún más suave.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Calienta el aceite de oliva en una olla mediana a fuego medio. Añade el jengibre rallado y remueve durante 30 segundos hasta que desprenda aroma, cuidando que no se dore.
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2
Agrega la zanahoria y el apio picados y cocina suavemente 2–3 minutos para que se ablanden.
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3
Vierte el caldo de pollo y el agua, incorpora el arroz y la cúrcuma. Lleva a un hervor suave.
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4
Sazona ligeramente la pechuga con sal y colócala en el caldo que esté hirviendo a fuego lento. Tapa y deja cocer 15–18 minutos, hasta que el arroz esté tierno y la pechuga esté hecha por completo.
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5
Retira la pechuga a una tabla, desmenúzala con dos tenedores y vuelve a incorporarla a la olla. Prueba y ajusta de sal; añade pimienta negra solo si se tolera.
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6
Incorpora el zumo de limón y el perejil picado, deja hervir 1 minuto más, sirve en cuencos y consume caliente. Para una versión muy suave, cuela los sólidos y sirve el caldo claro con un poco de pollo desmenuzado.
Ingredientes
- Caldo de pollo bajo en sodio:1500 ml
- Agua:250 ml
- Arroz blanco de grano largo crudo:100 g
- Pechuga de pollo sin piel y sin hueso:225 g
- Jengibre fresco, pelado y rallado:1 cucharada
- Zanahoria, pelada y en dados:70 g
- Apio, picado:40 g
- Aceite de oliva:1 cucharada
- Cúrcuma molida:1/2 cucharadita
- Sal marina:1 cucharadita
- Pimienta negra (opcional):1/4 cucharadita
- Zumo de limón fresco:1 cucharada
- Perejil fresco, picado:2 cucharadas
Consejos
- Para potenciar el efecto calmante, cuece unas rodajas extra de jengibre en el caldo y retíralas antes de servir.
- Si el estómago está muy sensible, cuela la sopa y sirve solo el caldo tibio con una pequeña cantidad de pollo desmenuzado.
- Las sobras se conservan bien en el frigorífico hasta 3 días; recalienta suavemente en la cazuela y añade un chorrito de agua si se espesa.






