Sticky Toffee Pudding con caramelo salado y nata cremosa

Publicado: 7 de marzo de 2026
Kimberly WrightKimberly Wright
Etiquetas: Postre, Comida reconfortante, Festivo, Británico, Pudding

Pudding pegajoso

Clásico pudding británico de dátiles con salsa de caramelo salado y nata.

Tiempo de preparación:20 minTiempo de cocción:40 minTiempo total:60 minPorciones:6Dificultad:Medio

Información nutricional (por porción)

Calorías:560 kcal
Proteínas:6 g
Carbohidratos:80 g
Grasas:28 g

Este sticky toffee pudding es de esas recetas que abrazan: bizcocho de dátiles húmedo bañado en una salsa de caramelo salado con mantequilla, perfecto con una bola de helado de vainilla o un chorrito de nata doble. Tiene unas notas profundamente caramelizadas, reconforta y, sorprendentemente, es sencillo de preparar en casa.

Me encanta servirlo en cenas acogedoras o en fiestas porque el bizcocho se puede hacer con antelación y calentar antes de terminar con la salsa. El contraste entre la esponja húmeda, la salsa pegajosa y la crema fría es sencillamente irresistible.

Ingredientes

  • Dátiles Medjool sin hueso, picados:285 g
  • Agua hirviendo:250 ml
  • Bicarbonato de sodio:1 cucharadita
  • Mantequilla sin sal, a temperatura ambiente:85 g
  • Azúcar moreno (compactado):165 g
  • Huevos grandes:2 unidades
  • Extracto de vainilla:1 cucharadita
  • Harina de trigo (todo uso):190 g
  • Levadura química (polvo de hornear):1 cucharadita
  • Sal:1/2 cucharadita
  • Mantequilla sin sal (para la salsa de caramelo):85 g
  • Azúcar moreno oscuro (para la salsa):165 g
  • Nata para montar (35% MG):180 ml
  • Extracto de vainilla (para la salsa):1 cucharadita
  • Sal marina (para terminar):1 pizca
  • Para servir: helado de vainilla o nata doble:6 porciones

Instrucciones

  1. Precalienta el horno a 180 ºC. Engrasa un molde cuadrado de 23 x 23 cm (o seis ramequines individuales) y reserva.

    Fuente y ramequines enmantecados listos para la masa del pudin
  2. Coloca los dátiles picados en un bol resistente al calor, vierte el agua hirviendo sobre ellos y añade el bicarbonato; mezcla y deja reposar 10 minutos hasta que estén muy tiernos.

    Datiles picados remojandose con bicarbonato en un cuenco
  3. En un bol, bate la mantequilla blanda con el azúcar moreno hasta que la mezcla esté ligera y esponjosa. Añade los huevos de uno en uno, batiendo entre cada uno, y luego incorpora la vainilla.

    Masa de mantequilla y azucar moreno batida en un cuenco
  4. Tamiza la harina con la levadura química y la sal en otro bol; incorpora estos ingredientes secos a la mezcla de mantequilla con movimientos envolventes hasta que estén justo integrados.

    Harina incorporada a la masa del pudin de toffee
  5. Añade los dátiles remojados y todo el líquido de remojo a la masa, mezclando con cuidado. La masa quedará bastante húmeda; es normal y deseable.

    Datiles remojados incorporados a la masa humeda del pudin
  6. Vierte la masa en el molde preparado o reparte en los ramequines. Hornea 30–35 minutos (20–25 minutos para ramequines) hasta que al pinchar con una brocheta ésta salga limpia y la superficie esté tersa.

    Masa con datiles repartida en una fuente y ramequines
  7. Mientras se hornea, prepara la salsa de caramelo: en una cazuela a fuego medio derrite la mantequilla con el azúcar moreno, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Con cuidado añade la nata y deja hervir suavemente 3–5 minutos hasta que espese ligeramente.

    Nata mezclada en salsa de caramelo burbujeante
  8. Retira la salsa del fuego, incorpora la vainilla y una pizca de sal marina; si la salsa se separa, bate con energía hasta que vuelva a emulsionar.

    Salsa de caramelo brillante con vainilla y sal marina
  9. Para servir, reparte el pudding caliente, vierte generosa cantidad de salsa de caramelo sobre cada porción y añade una bola de helado de vainilla o un chorrito de nata doble. Espolvorea un poco de sal marina si quieres realzar el contraste.

    Pudin de toffee servido con caramelo y helado de vainilla

Consejos

  • Deja los dátiles en remojo un mínimo de 30 minutos cuando puedas: el sabor se intensifica y la textura mejora.
  • Usa una combinación de molde grande y ramequines para una presentación encantadora en cenas: los individuales quedan muy vistosos.
  • Si la salsa de caramelo queda demasiado espesa, alíala con una o dos cucharadas de nata caliente o leche hasta alcanzar la textura deseada.
  • Las sobras se conservan bien en el frigorífico; recalienta suavemente en horno a 165 ºC o en microondas antes de servir.