Tarta de tomate de Mathilde

Felix Schneider
Felix Schneider
Publicado: 26 de junio de 2026
Etiquetas: Horneado, Verano, Cena, Almuerzo, Vegetariana, Francesa, Hierbas, Tarta salada, Tomate

Tarta de tomate

Una tarta de tomate de estilo francés, veraniega, con masa quebrada de mantequilla, Dijon, pasta de albahaca y perejil, queso curado y tomates bien asados.

Tiempo de preparación:45 minTiempo de cocción:75 minTiempo total:120 minPorciones:8Dificultad:Medio

La tarta de tomate de Mathilde gira en torno a los mejores tomates que puedas encontrar, colocados sobre una masa quebrada casera y crujiente con el queso, la mostaza y las hierbas justos para acompañarlos. El relleno es sencillo, pero cada capa cumple una función: la Dijon despierta la base, el queso curado aporta sabor y la pasta de albahaca y perejil mantiene la tarta fresca.

El método requiere algo de tiempo porque la masa se enfría, se hornea en blanco y después vuelve al horno con los tomates. Ese cuidado ayuda a que la base quede hojaldrada y no empapada, algo importante cuando se usan tomates de verano muy maduros. Salar y secar las rodajas antes de montarlas mejora el asado y la textura final.

Usa tomates de variedades antiguas si los tienes a mano, pero cualquier tomate de campo muy maduro funciona bien. También puedes usar tomates cherry o de cóctel cuando no haya tomates grandes de temporada; córtalos por la mitad o en rodajas y colócalos bien juntos porque encogen al hornearse.

Sirve la tarta templada o a temperatura ambiente con una ensalada verde, una ensalada de hinojo laminado o una guarnición sencilla con vinagreta. Las sobras se conservan bien y son excelentes para el almuerzo, sobre todo después de que los sabores reposen una noche.

Información nutricional (por porción)

Calorías:295 kcal
Proteínas:7 g
Carbohidratos:24 g
Grasas:20 g

Instrucciones

  1. 1
    Harina y mantequilla fría trituradas en migas gruesas

    Prepara la masa pulsando en un procesador la harina, el azúcar, 1/2 cucharadita de sal kosher y la mantequilla fría hasta obtener migas gruesas.

  2. 2
    Masa de tarta estirada entre hojas de papel de horno

    Añade el huevo y el agua fría, y pulsa solo hasta que la masa empiece a unirse. Pásala a papel de horno, presiónala en forma de disco, cúbrela con otro papel y estírala hasta formar un círculo de 28 cm.

  3. 3
    Base cruda de tarta colocada en un molde acanalado y pinchada

    Desliza la masa sobre una bandeja y congélala 10 minutos, hasta que esté firme pero aún flexible. Colócala en un molde de tarta de 24 cm con base desmontable, recorta los bordes, pincha la base con un tenedor y congela 20 minutos.

  4. 4
    Base de tarta cubierta con papel y pesos para hornear en blanco

    Calienta el horno a 190°C con una rejilla en el centro. Pon el molde sobre una bandeja con borde, cubre la masa con papel de horno, añade pesos de repostería, legumbres secas o arroz, y hornea 20 minutos.

  5. 5
    Base de tarta horneada en blanco enfriándose sin pesos

    Retira el papel y los pesos. Repara cualquier grieta con restos fríos de masa si hace falta y hornea la base 5 minutos más. Deja enfriar mientras preparas el relleno.

  6. 6
    Rodajas de tomate saladas reposando en una bandeja

    Coloca las rodajas de tomate en una bandeja con borde y espolvoréalas ligeramente con la sal restante. Déjalas reposar mientras se hornea la base y luego seca la superficie con papel de cocina.

  7. 7
    Pasta verde de albahaca y perejil en un procesador

    Pulsa el ajo, la albahaca, el perejil y una pizca de sal en el procesador hasta picarlos finos. Añade el aceite de oliva y pulsa, raspando el bol si es necesario, hasta obtener una pasta untable.

  8. 8
    Base de tarta con Dijon, queso y pasta de hierbas

    Extiende la mostaza de Dijon en una capa fina sobre la base fría. Reparte el queso por encima, añade la pasta de hierbas a cucharadas y espárcela suavemente en una capa uniforme.

  9. 9
    Tarta sin hornear cubierta con rodajas de tomate superpuestas

    Acomoda las rodajas de tomate sobre la tarta en círculos superpuestos, cortando trozos pequeños para rellenar huecos. Pincela ligeramente con aceite de oliva y sazona con pimienta negra.

  10. 10
    Tarta de tomate horneada enfriándose con corteza dorada

    Hornea de 50 a 60 minutos, hasta que los tomates estén muy asados y tiernos y la masa esté dorada. Deja enfriar un poco antes de cortar y sirve templada o a temperatura ambiente.

Ingredientes

  • Harina de trigo común:230 g
  • Azúcar granulado:2 g
  • Sal kosher, y un poco más para los tomates:5 g
  • Mantequilla sin sal fría, cortada en dados:115 g
  • Huevo grande:1
  • Agua fría:15 ml
  • Tomates grandes maduros, en rodajas de 6 mm:680 g
  • Diente de ajo pequeño:1
  • Hojas de albahaca fresca, sin apretar:15 g
  • Hojas de perejil fresco, sin apretar:25 g
  • Aceite de oliva, y un poco más para pincelar:30 ml
  • Mostaza de Dijon suave:15 ml
  • Queso curado, en láminas finas o rallado grueso:55 g
  • Pimienta negra recién molida:al gusto

Consejos

  • Provolone curado, Gruyère, Comté, cheddar, Asiago, pecorino o Drunken Goat funcionan bien; elige un queso con sabor suficiente para acompañar los tomates.
  • Si usas hojaldre en lugar de masa casera, hornéalo plano y bien frío para que quede crujiente bajo el relleno.
  • La masa puede prepararse con unos días de antelación y refrigerarse, y la base horneada en blanco puede hacerse un día antes de rellenarla.
  • Guarda las sobras de tarta terminada en el refrigerador durante 4 o 5 días y recaliéntalas suavemente o sírvelas a temperatura ambiente.