Torta Pasqualina argentina de espinacas y huevos para Pascua

Torta Pasqualina
Tarta argentina de masa hojaldrada rellena de espinacas, ricota y huevos enteros horneados.
La Torta Pasqualina es una tradición querida de Pascua que trajeron los inmigrantes italianos a Argentina: una tarta salada de celebración hecha con capas delicadas de masa, un relleno cremoso de espinacas y ricota, y huevos enteros horneados dentro. Es un plato que resulta a la vez casero y elegante, ideal para llevar a la mesa familiar o servir en un brunch primaveral.
Esta versión respeta la tradición pero mantiene el método accesible para cocineros domésticos: una masa simple con aceite estirada en muchas láminas finas, espinacas salteadas hasta quedar tiernas, parmesano y ricota incorporados, y huevos colocados en huequitos para que cada porción revele una yema como una joya. Házla el día anterior y se cortará mejor para un servicio relajado en las fiestas.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Hacer la masa: en un bol grande mezclar la harina (500 g) y 10 g de sal. Añadir 60 ml de aceite de oliva y la mayor parte del agua tibia (310 ml), mezclando hasta obtener una masa blanda pero no pegajosa; ajustar con más agua o harina si hace falta. Amasar 5 minutos, cubrir y dejar reposar 30 minutos.
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2
Preparar las espinacas: calentar 30 ml de manteca o aceite en una sartén grande a fuego medio. Añadir la cebolla de verdeo en rodajas y cocinar 2 minutos; incorporar las espinacas en tandas hasta que se marchiten. Retirar del fuego y dejar enfriar ligeramente.
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3
Escurrir las espinacas: colocar las espinacas cocidas en un paño de cocina limpio o un colador y exprimir con fuerza para sacar la mayor cantidad de agua posible. Picar finamente y pasar a un bol.
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4
Hacer el relleno: mezclar la ricota (500 g), el parmesano rallado (100 g), 0,5 g de nuez moscada, 5 g de sal y 2 g de pimienta con las espinacas picadas hasta integrar bien. Probar y rectificar de sal o pimienta si es necesario.
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5
Dividir la masa en 8 porciones iguales. En una superficie ligeramente enharinada (usar los 30 g de harina extra si hace falta), estirar cada porción lo más fino posible en círculos grandes; deben quedar varias láminas finas y casi translúcidas. Mantener las láminas cubiertas para que no se sequen.
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6
Armar la base: precalentar el horno a 190 °C. Engrasar un molde desmontable de 23 cm (9 pulgadas) o un molde hondo. Colocar 4 láminas de masa sobre la base, pincelando ligeramente cada una con el aceite restante (unos 30 ml) antes de poner la siguiente, formando una base amplia con borde sobrante.
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7
Agregar el relleno y los huevos: extender el relleno de espinaca y ricota de manera uniforme sobre la base dejando un borde de 2–3 cm. Con el dorso de una cuchara formar 6 huequitos poco profundos y cascar con cuidado un huevo grande en cada hueco.
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8
Cerrar la torta: cubrir con las 4 láminas de masa restantes, acomodando y doblando los bordes hacia abajo para sellar. Recortar y repulgar los bordes para que queden prolijos. Batir el huevo reservado y pincelar la superficie para dar brillo.
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9
Hornear: colocar la tarta sobre una bandeja y hornear 40–50 minutos a 190 °C hasta que la corteza esté dorada y las claras de huevo estén cuajadas (las yemas deberían quedar ligeramente cremosas si las prefieres así). Si la superficie se dora demasiado, cubrir con papel aluminio de forma suelta.
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10
Reposar y servir: dejar enfriar la torta 15–20 minutos para que el relleno se asiente, desmoldar o cortar directamente en el molde. Servir tibia o a temperatura ambiente como parte de la mesa de Pascua.
Ingredientes
- Harina de trigo común:500 g
- Aceite de oliva:90 ml
- Agua tibia:310 ml
- Sal (para la masa):10 g
- Huevo (para barnizar):1 unidad
- Espinacas frescas (apretadas):900 g
- Ricota:500 g
- Queso parmesano rallado:100 g
- Cebolla de verdeo:4 unidad
- Nuez moscada, rallada:0.5 g
- Sal (para el relleno):5 g
- Pimienta negra molida:2 g
- Manteca o aceite de oliva (para saltear):30 ml
- Huevos grandes (para hornear):6 unidad
- Harina extra para espolvorear:30 g
Consejos
- Estirar la masa lo más fino posible y mantener las láminas tapadas; las capas delgadas son las que le dan la textura hojaldrada característica.
- Exprimir muy bien las espinacas: el exceso de agua vuelve el relleno líquido y dificulta que los huevos se cuajen correctamente.
- Si preferís porciones con menor cantidad de huevo, hornead la torta sin huevos y añadid huevos tibios o pasados por agua a cada porción al servir.