Flan casero cremoso de caramelo al horno familiar delicioso
Flan Casero
Natillas horneadas sedosas con caramelo dorado — postre casero ideal para reuniones familiares.
Información nutricional (por porción)
El flan casero es uno de esos postres reconfortantes y espectaculares que llevas a las cenas familiares y celebraciones. Al desmoldarlo, la superficie de caramelo brilla y la natilla queda maravillosamente lisa — ingredientes sencillos que se combinan para crear algo realmente especial.
Esta receta es fácil de seguir tanto si es tu primer flan como si ya llevas años preparándolo. Te guío en el punto justo del caramelo, la mezcla sedosa de natilla y el horneado al baño María que le da al flan su textura característica — el final perfecto para cualquier comida.
Ingredientes
- Azúcar granulada (para el caramelo):150 g
- Agua (para el caramelo):30 ml
- Leche condensada azucarada:397 g
- Leche evaporada:354 ml
- Leche entera:250 ml
- Huevos grandes:4 unidades
- Yemas de huevo grandes:2 unidades
- Extracto de vainilla puro:2 cucharaditas
- Sal kosher:1/4 cucharadita
Instrucciones
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Prepara el caramelo: en una cacerola pequeña y pesada mezcla 150 g de azúcar con 30 ml de agua. Cocina a fuego medio sin remover hasta que el azúcar se disuelva y adquiera un color ámbar intenso, moviendo la cacerola con cuidado. Retira del fuego y reparte rápidamente el caramelo en el fondo de cada flanera, inclinándolas para cubrir la base. Deja que el caramelo se endurezca.
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Bate la natilla: en un bol grande bate 4 huevos y 2 yemas con 397 g de leche condensada, 354 ml de leche evaporada, 250 ml de leche entera, 2 cucharaditas de vainilla y 1/4 cucharadita de sal hasta obtener una mezcla homogénea. Pasa la mezcla por un colador fino a una jarra para asegurar una textura sedosa.
Consejos
- Vigila el caramelo constantemente: puede pasar de color dorado a quemado en segundos. Retíralo del fuego al ver un tono ámbar intenso.
- Colar la mezcla de natilla elimina posibles hilillos de huevo y asegura una textura perfectamente sedosa.
- Hornea en baño María con calor moderado y evita temperaturas altas para que la mezcla no cuaje en exceso; un ligero temblor en el centro es ideal, se asentará al enfriar.
- Prepáralo con un día de antelación: el flan mejora con reposo y te libera tiempo el día de servir.
