Pancakes Rellenos de Arándanos y Queso Crema Esponjosos
Pancakes Rellenos
Pancakes dorados y esponjosos con una sorpresa cremosa de arándanos en el centro. El desayuno del fin de semana acaba de subir de nivel.
Información nutricional (por porción)
Hay algo verdaderamente mágico en cortar una pila de pancakes y descubrir una sorpresa cálida y cremosa en su interior. Estos pancakes rellenos llevan el clásico desayuno de fin de semana a otro nivel: cada bocado ofrece ese exterior dorado y perfectamente esponjoso que tanto nos gusta, envolviendo un relleno de arándanos y queso crema que prácticamente se derrite en la boca. Una vez que los pruebas así, es muy difícil conformarse con los pancakes de siempre.
El secreto está en la técnica de capas: viertes un poco de masa, colocas el relleno justo en el centro y lo cubres con más masa antes de que se cuaje. El relleno queda encerrado dentro mientras el pancake sube a su alrededor. Parece complicado, pero en realidad es increíblemente sencillo e infalible. Ya sea que quieras consentir a la familia un domingo tranquilo o sorprender a tus invitados en el brunch, estos pancakes van a llevarse todos los aplausos.
Ingredientes
- Harina de trigo todo uso:190 g
- Azúcar granulada:2 cda.
- Polvo para hornear:2 cdta.
- Bicarbonato de sodio:½ cdta.
- Sal:¼ cdta.
- Buttermilk (suero de leche):310 ml
- Huevo grande:1 pieza
- Mantequilla sin sal, derretida:3 cda.
- Extracto de vainilla:1 cdta.
- Queso crema, suavizado:115 g
- Azúcar glass (azúcar impalpable):3 cda.
- Arándanos frescos:115 g
- Ralladura de limón:1 cdta.
- Mantequilla o aceite, para la sartén:1 cda.
Instrucciones
Consejos
- Mantén el fuego a medio-bajo: los pancakes rellenos necesitan un poco más de tiempo para cocinarse bien en el centro sin que el exterior se queme.
- Deja reposar la masa 5 minutos después de mezclarla; esto relaja el gluten y te da resultados más esponjosos.
- Asegúrate de que el queso crema esté completamente suavizado antes de mezclar para que el relleno quede liso y fácil de colocar con la cuchara.
- Si no tienes arándanos frescos, los congelados funcionan muy bien. Solo descongélalos y sécalos con papel absorbente para que el relleno no quede demasiado líquido.
- No omitas la ralladura de limón en el relleno: realza todos los sabores y hace que los arándanos destaquen de verdad.
