Pastel invisible de manzana

Pastel invisible de manzana
Un pastel francés delicado con láminas finísimas de manzana, una masa ligera de vainilla y un brillo de albaricoque.
El pastel invisible de manzana lleva mucha más fruta que masa, por eso cada rebanada queda con capas finas y una textura casi cremosa al enfriarse. Las manzanas se cortan muy delgadas para que se ablanden como cintas ordenadas sin perder del todo su forma.
La masa es sencilla: huevos, azúcar, vainilla, harina, leche y un poco de mantequilla derretida. Debe envolver ligeramente las láminas de manzana en vez de acumularse en el fondo, así que mezclar con las manos limpias ayuda a no romperlas.
Un molde rectangular da altura y cortes limpios, pero conviene acomodar las manzanas con cuidado. Dedica unos minutos a ponerlas en capas superpuestas y reserva las piezas más bonitas para decorar la superficie.
Deja que el pastel se enfríe por completo antes de sacarlo del molde. La estructura se afirma durante el reposo, la parte superior se asienta y una capa fina de albaricoque le da brillo sin hacerlo pesado.
Información nutricional (por porción)
Instrucciones
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1
Calienta el horno a 190°C. Engrasa los extremos cortos de un molde rectangular de 23 por 13 cm y forra la base y los lados largos con papel de horno dejando sobrantes.
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2
Pela, descorazona y corta las manzanas en láminas de unos 3 mm. Ponlas en un bol grande y mézclalas con el zumo de limón.
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3
En otro bol, bate la mantequilla derretida con el azúcar y la sal hasta que todo quede húmedo. Incorpora los huevos uno a uno y después la vainilla.
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4
Añade la harina y bate hasta obtener una masa espesa y lisa. Agrega la leche y mezcla hasta que no queden restos secos.
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5
Vierte la masa sobre las manzanas. Con las manos limpias o una espátula ancha, gira las láminas hasta cubrirlas ligeramente.
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6
Reserva un puñado de las láminas más bonitas para la parte superior. Coloca el resto en el molde en capas superpuestas, presionando con suavidad para dejar pocos huecos.
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7
Vierte la masa restante sobre las manzanas, golpea el molde varias veces contra la encimera y coloca encima las láminas reservadas en abanico o en filas.
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8
Hornea de 60 a 70 minutos, hasta que la superficie esté dorada, las manzanas del centro estén tiernas y un palillo salga sin masa cruda.
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9
Deja enfriar 5 minutos en el molde y pinta la superficie con la mermelada tibia. Enfría por completo dentro del molde para que las capas se asienten.
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10
Pasa un cuchillo por los extremos cortos, levanta el pastel con el papel y córtalo con un cuchillo de sierra. Espolvorea azúcar glas justo antes de servir, si quieres.
Ingredientes
- Manzanas firmes y ácidas, como Granny Smith o Mutsu:1.15 kg
- Zumo de limón fresco:15 ml
- Mantequilla sin sal, derretida y tibia:30 g
- Azúcar blanco:130 g
- Sal kosher:4 g
- Huevos grandes:3
- Extracto de vainilla:5 ml
- Harina de trigo común:130 g
- Leche entera:120 ml
- Mermelada de albaricoque, calentada:40 g
- Azúcar glas, para servir:al gusto
Consejos
- Una mandolina deja láminas muy parejas, pero un cuchillo afilado sirve si mantienes el grosor constante.
- Si el molde parece demasiado lleno, hornea una pequeña porción de manzana rebozada en un molde de magdalena engrasado.
- El pastel se corta mejor después de varias horas de reposo y se conserva bien en la nevera hasta 5 días.
- Usa manzanas firmes y ácidas para que las capas se ablanden sin soltar demasiada agua.