Pasta cremosa con pimiento rojo asado y pollo

Megan Perry
Megan Perry
Publicado: 29 de junio de 2026
Categorías: Italiana, Pasta, Pollo
Etiquetas: cena fácil, Pasta, Salsa cremosa, Parmesano, pimiento rojo asado, Cena con pollo, Italiano-estadounidense, Plato de sartén

Pasta con pollo y pimiento

Pasta con pollo tierno y una salsa cremosa y suave de pimiento rojo asado, ajo, parmesano y albahaca.

Tiempo de preparación:15 minTiempo de cocción:25 minTiempo total:40 minPorciones:4Dificultad:Fácil

Esta pasta se basa en pimientos rojos asados en conserva, que aportan dulzor, color y un toque ligeramente ahumado sin añadir mucho trabajo. Al triturarlos con ajo, nata, caldo y parmesano se obtiene una salsa lisa que se adhiere bien a las pastas cortas.

La pechuga de pollo se cocina rápidamente en la misma sartén de la salsa, y los jugos dorados que quedan en el fondo aportan sabor. Cortar el pollo en bocados acorta la cocción y hace que el plato sea fácil de servir.

Usa rigatoni, penne, fusilli u otra pasta con estrías o curvas que retenga la salsa. Un poco del agua de cocción reservada al final aligera la salsa y ayuda a que cubra la pasta de manera uniforme.

La albahaca fresca y un poco de zumo de limón evitan que la salsa de nata resulte pesada. Sirve la pasta enseguida, mientras la salsa está brillante, con más parmesano y pimienta negra en la mesa.

Información nutricional (por porción)

Calorías:610 kcal
Proteínas:39 g
Carbohidratos:58 g
Grasas:26 g

Instrucciones

  1. 1
    Pasta hirviendo en una olla con agua de cocción reservada al lado

    Lleva a ebullición una olla grande con agua salada. Cuece la pasta hasta que esté al dente, reserva 240 ml del agua de cocción y escurre.

  2. 2
    Trozos de pollo sazonados en un plato de preparación

    Seca el pollo con papel de cocina y sazónalo con 5 g de sal y la pimienta negra.

  3. 3
    Trozos de pollo dorándose en una sartén

    Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade el pollo en una sola capa y cocínalo de 5 a 7 minutos, girándolo de vez en cuando, hasta que esté dorado y hecho. Pásalo a un plato.

  4. 4
    Mantequilla y ajo picado chisporroteando en una sartén

    Baja el fuego a medio y añade la mantequilla a la sartén. Incorpora el ajo y cocínalo de 30 a 45 segundos, solo hasta que desprenda aroma.

  5. 5
    Salsa cremosa de pimiento rojo asado en una jarra de batidora

    Tritura los pimientos rojos asados, el caldo de pollo, la nata, el parmesano, los copos de pimiento rojo y el resto de la sal hasta obtener una salsa muy fina.

  6. 6
    Salsa cremosa de pimiento rojo asado hirviendo suavemente en una sartén

    Vierte la salsa en la sartén y llévala a un hervor suave. Cocina de 3 a 4 minutos, removiendo a menudo, hasta que espese ligeramente.

  7. 7
    Pollo y pasta mezclados con salsa cremosa de pimiento rojo asado

    Devuelve el pollo y sus jugos a la sartén. Añade la pasta escurrida y mezcla hasta cubrirlo todo, incorporando agua de cocción reservada poco a poco si la salsa está demasiado espesa.

  8. 8
    Pasta terminada con pollo, pimiento rojo, albahaca, limón y parmesano

    Añade el zumo de limón y la albahaca. Prueba, ajusta la sal y la pimienta, y sirve caliente con más parmesano.

Ingredientes

  • Pasta rigatoni o penne:340 g
  • Pechugas de pollo sin piel ni hueso cortadas en bocados:570 g
  • Sal kosher:6 g
  • Pimienta negra:1.5 g
  • Aceite de oliva:30 ml
  • Mantequilla sin sal:15 g
  • Dientes de ajo picados:4 unidades
  • Pimientos rojos asados escurridos:340 g
  • Caldo de pollo bajo en sal:120 ml
  • Nata para cocinar:180 ml
  • Queso parmesano rallado y un poco más para servir:50 g
  • Copos de pimiento rojo picante:1 g
  • Zumo de limón fresco:15 ml
  • Albahaca fresca picada:10 g

Consejos

  • Escurre bien los pimientos asados de conserva para que la salsa quede cremosa y no aguada.
  • Si la salsa queda demasiado dulce, añade un poco más de limón o pimienta negra antes de servir.
  • Para una salsa más rica, sustituye 30 ml del caldo por la misma cantidad de nata.
  • Las sobras se recalientan mejor a fuego bajo con un chorrito de leche, caldo o agua.